| La
reproducción humana conlleva una paradoja: aunque es critica
y fundamental para la supervivencia de la especie, el proceso reproductivo
es relativamente ineficiente.
La infertilidad no es un hecho infrecuente. Se estima que se pierden
hasta un 70-75% de todos los embriones, aunque solo se objetiva
esta perdida en un 15-20% de los casos, por lo que el resto no se
contabilizan como abortos.
Solo el 50-60% de embarazos superan las 20 semanas de gestación.
La fecundidad máxima es decir, la probabilidad de fecundación
en un ciclo menstrual normal es de un 25-30%.
La infertilidad recurrente, esto es, la perdida de 2 o mas de 2
embriones (según el momento en que ocurra la perdida, hablaremos
de perdida embriónica, perdida fetal aborto, muerte fetal),
acontece en el 4-5% de parejas en edad fértil. Algunos autores
siguen defendiendo el aborto recurrente a partir de tres o mas accidentes.
Sin embargo, parece demostrado que, a partir de 2 abortos, no se
modifica la probabilidad de sufrir otro episodio ni la etiología.
En Estados Unidos (285 millones de habitantes) se calcula que ocurren
casi 600.000 casos de abortos de repetición. En España
no hay cifras exactas, pero si las extrapolamos de las americanas,
aceptando el último censo español (41.000.000 habitantes),
obtendríamos una cifra aproximada de entre 80 y 90 mil casos/año.
De estos, aproximadamente 10-11 mil se darían en Catalunya.
¿Cuales son las causas de los abortos de
repetición?
Desde antes de los años ochenta, se afirma que la mayoría
de las causas de estos abortos es desconocida. A partir de 1985,
se modifican estas afirmaciones de forma matizada, ya que si bien
es cierto que las alteraciones hormonales, anatómicas y
cromosómicas solo explicarían alrededor de un tercio
de estas perdidas de repetición estudios recientes confirman
estas hipótesis y, los casos restantes podrían explicarse
por alteraciones immunológicas, trombofílicas o
ambas.
Por tanto, las alteraciones auto/aloinmunes pueden provocar abortos
y/o muertes fetales. Probablemente mas del 50% de casos pueden
relacionarse con alteraciones inmunológicas. En algunos
casos, los problemas inmunológicos solo afectarán
a la madre durante el embarazo. En otros, será la enfermedad
general autoinmune de la madre, por ejemplo el lupus eritematoso
sistémico, la que puede incidir sobre el embrión
o feto. En ocasiones, las alteraciones detectadas durante la gestación
nos alertarán sobre la posible enfermedad de la madre (latente).
Después de la fertilización y durante todo el embarazo,
se producen numerosos cambios en la fisiología de la mujer,
y entre estas modificaciones, las inmunológicas son relevantes.
El cuerpo humano está preparado genéticamente para
reconocer todas sus estructuras como propias. Cuando esto no ocurre
y el organismo fabrica anticuerpos contra sus propias estructuras,
estamos delante de un fenómeno que denominamos autoinrnunidad.
Por otro lado, el organismo "rechazará" todo
aquello que no reconozca como suyo. Esta es una de las funciones
del sistema inmunitario, y se conoce como aloinmunidad.
Durante un embarazo normal, la madre permite el crecimiento
de un nuevo ser, que lleva el 50% de la carga genética
de la madre, y el 50% de la carga genética del padre. Por
tanto, la mitad de los constituyentes del feto serán reconocidos
como propios por el sistema inmunitario de la madre, y la otra
mitad no. Esto significa que en condiciones nonnales, la madre
debería rechazar todos los fetos.
Evidentemente, la naturaleza es muy inteligente, y esto no sucede.
La madre "permite" que el óvulo fecundado, siga
su curso natural. Ha este mecanismo se le conoce con el nombre de
tolerancia inmunológica. Esta tolerancia inmunológica,
se consigue a través de complejos mecanismos que deprimen
el sistema inmunitario de la madre, aunque esta inmunosupresión"
solo se localiza en la interfase fetomaterna. Si alguno de los mecanismos
implicados en esta tolerancia inmune fracasa, o si aparecen alteraciones
autoinmunes, se producirá el aborto y/o pérdida fetal,
que en ocasiones podrá ser de repetición.
Abortos de repetición de causa inmunológica
Consideraremos los abortos
como de repetición cuando se han producido dos o más.
A partir de dos, no varía la incidencia en cuanto a sufrir
mas abortos, ni tampoco se modifica la etiología (causa)
de los mismos. Con los métodos habituales de diagnóstico,
aproximadamente un 70% de abortos y/o pérdidas fetales se
quedan sin diagnóstico. De este 70%, un 80% de casos pueden
ser secundarios a alteraciones inmunológicas, bien sean autoinmunes
o aloinmunes.
En un 20% de casos de abortos recurrentes, pueden
coexistir 2 o más situaciones causales:
- Alteraciones aloinmunes y autoinmunes
- Alteraciones autoinmunes y trombofílicas
congénitas
- Alteraciones aloinmunes y trombofílicas
congénitas
Por tanto es recomendable, que en estas pacientes
se estudien, además de los parámetros aloinmunes y
autoinmunes, algunos de los siguientes:
- Proteina C, proteina S, antitrombina III
- Polimorfismos del factor II y del factor V
- Polimorfismos del MTHFR, ECA, PAI-1
Con el tratamiento adecuado, se consigue embarazos
a término en casi el 90% de los casos.
Abortos de repetición asociados a alteraciones aloinmunes
Las alteraciones aloinmunes pueden aparecer cuando fracasan los mecanismos que permiten a la gestante “tolerar” o “aceptar” las proteínas fetales que derivan del ADN paterno (proteínas de origen paterno).
Desde los estudios de Clarke y Kirbi, se acepta que la disparidad antigénica materno-fetal sería beneficiosa para la supervivencia del embrión.
Se ha comunicado que las parejas que sufren abortos de repetición comparten mas antígenos de histocompatibilidad, y por tanto, tienen menos anticuerpos anti-HLA que las parejas fértiles.
En la misma línea, también se ha documentado en estas mujeres, una disminución del antígeno CD46 o LTx, que también contribuiría a dificultar el mantenimiento del embrión.
Estas situaciones de riesgo, se pueden documentar por varios sistemas: test de microcitoxicidad o bien mediante técnicas de citometría de flujo.
Con un tratamiento adecuado, la tasa de embarazos a término es aproximadamente de un 75-80%.
El tratamiento, puede realizarse utilizando células mononucleares paternas o bien, gammaglobulinas.
Nuestro laboratorio, puede realizar los test diagnósticos, así como preparar el tratamiento que se precise. |